El torero jerezano Juan José Padilla está a dos semanas de vivir el segundo aniversario de su estremecedora cogida en Zaragoza, tras la cual se vio afectado su ojo izquierdo. Padilla se congratula por el apoyo recibido, incluso de personas que se encuentran en contra de las corridas de toros, y recibe como un halago simpático el apodo de El Pirata por el parche que lleva en el ojo dañado.
Padilla, en una entrevista concedida a Roberto González Lastra en el Diario La Rioja es consciente de que ese percance del 7 de octubre del 2011 en Zaragoza supuso un antes y un después en mi profesión, en mi vida personal... en todo. Yo pensé que jamás volvería a torear y eso se convirtió en un reto en mi vida y en un compromiso con la sociedad que tanto me ha apoyado.
El apoyo de la gente es algo que le ha llegado muy dentro: Sí, sin duda, yo al menos así lo he sentido. He tenido cariño, respeto y un apoyo tremendo que, la verdad, se ha convertido en el mayor empuje y en una responsabilidad para no defraudar el respaldo de todas esas personas de España, Francia y de todo el mundo taurino, pero también de muchísimos ciudadanos ajenos al mundo del toro. Mire, he recibido muchísimas cartas de personas antitaurinas que me escribían para mostrar su apoyo, no al torero sino a la persona. Eso me ha llenado de orgullo. Insisto, toda esa especie de apoyo social se ha convertido para mí en un empuje tremendo. Yo me he sentido querido y respetado en el mundo del toro, pero lo que no me podía imaginar es que hubiese tanta gente, taurinos o no, que pudiera quererme. Lo que estoy recibiendo no me deja de asombrar a diario.
De su nuevo apodo se muestra muy orgulloso y muy feliz porque la gente lo hace con un gran respeto y un enorme cariño. Me llaman Pirata por las calles y en las plazas, en los tendidos ondean banderas piratas que, sinceramente, no sé de dónde sacan tantas, y me quedo sorprendido de ver tantos parches. Empezó en Pamplona, pero ahora ya se ha convertido en un símbolo en todas las plazas de toros y a cualquier lugar al que vaya y, de verdad, yo lo disfruto mucho porque noto que la gente lo hace con cariño y con mucho respeto, asegura al rotativo riojano El Ciclón de Jerez, que es su apodo de siempre y que sigue manteniendo.