Una instantánea rancia, con sabor añejo, la que hemos rescatado para nuestro apartado "Con Solera". Se trata del maestro Antonio Ordóñez rodeado por los aficionados del Club Taurino jerezano que se encontraba en la C) Idolos, en honor al torero de Ronda. Los socios fueron a la finca Valcargado y regalaron un reloj de oro para la entonces niña Carmina Ordóñez. La Peña tuvo una intensa actividad y fueron muchas las ocasiones en las que el diestro visitó la sede donde era recibido en olor de multitudes. La vinculación de Ordóñez en Jerez fue constante por diversas razones, como su relación profesional con la empresa de Pepe Belmonte que lo apoderó y compartió labores empresariales sobre todo en Ronda. Además, su administrador fue el jerezano Emilio Rosales, quien durante su carrera llevó las riendas contables del torero.
La foto es castiza cien por cien en la que aparecen los socios del Club Taurino. En Jerez todavía se acuerdan del sobrero que pidió una tarde de Feria bajo la lluvia. Tras quitarse las zapatillas toreó de forma magistral con el empaque y sabor de un torero de leyenda.
Por cierto el Guardia Civil que saborea el puro sería partidario del que dicen ha sido el mejor torero de la historia.....