La uva tiene que alcanzar, como mínimo, los 10,5 grados Baumé, nivel exigido por la DO Jerez-Xérèz-Sherry. Tras los primeros controles de maduración es de una gran calidad y se muestra muy sana.
Este año, la vendimia parecía adelantarse por las altas temperaturas que se dieron en abril y mayo, pero debido al suave verano que se ha vivido en el Marco de Jerez, la fecha de comienzo ha vuelto a su fecha habitual. Los vientos han sido de poniente lo cual favorece la lenta maduración de la uva.
La mayoría de las bodegas no han iniciado aún el esperado momento de la recolección ya que prefieren esperar a que los niveles de azúcar aumenten hasta los 12 grados y disminuya la acidez de la uva. Esto ocurrirá, si la climatología lo permite, a finales de agosto o principios de septiembre.