A diferencia de otros materiales, como la madera o el metal, el plástico tarda más tiempo en degradarse y, además, no se oxida. Su impermeabilidad inherente lo convierte, asimismo, en un buen aliado en aquellos entornos en los que se debe extremar la higiene. Si bien es cierto que muchos no lo consideran un material tan orgánico como lo es el papel, actualmente hay algunos tipos de plásticos que se pueden reciclar varias veces. Nos referimos a los termoplásticos, y el policloruro de vinilo, con el que se fabrican las cortinas de lamas PVC, es uno de ellos.
Esta posibilidad de someterlo a altas temperaturas para fundirlo y darle forma unas cuantas veces más lo distingue de otros plásticos: los termoestables, que, como la baquelita y el poliuretano, no son igual de sostenibles. Por eso no es de extrañar que la producción de termoplásticos como el PVC se eleve en detrimento de los termoestables. Según una publicación de Statista, para 2050, su producción anual superará los 500 millones de toneladas.
Por otro lado, además de ser un plástico reciclable, el PVC resiste bien el impacto (no se abolla) y soporta prácticamente toda clase de productos de limpieza. Además, actúa como un buen aislante térmico y acústico, por lo que las cortinas de lamas de PVC que Clever Spain® fabrica en Paterna (Valencia) también aportan su granito de arena en lo tocante a la eficiencia energética.
De igual modo, resultan útiles para separar espacios (sin impedir necesariamente la visibilidad desde el exterior) y, como algunos modelos soportan temperaturas bajas (incluso por debajo de los 0 ºC), se pueden instalar perfectamente allá donde haya cámaras frigoríficas y cámaras de congelación.
Paquetes con todo incluido para una instalación rápida
Clever Spain® lleva más de diez años en activo como referente en su sector. Sus cortinas de lamas de PVC permiten, en pleno verano, proteger los alimentos de posibles insectos, para lo que disponen también de rollos de lamas que incluyen citronela en su diseño. Asimismo, su catálogo cuenta con cortinas pensadas para otra clase de industrias que no sean sólo la alimentaria. Por ejemplo: las farmacias y los laboratorios también tienen acceso a una amplia variedad de cortinas industriales PVC en todos los tamaños.
En líneas generales, las dimensiones de estas cortinas oscilan entre los 2 m de alto y los 98,4 cm de ancho y los 3 m de alto y los 196,8 cm de ancho. Cada uno de los packs que se pueden adquirir en su página web incluye todos los elementos que el cliente de Clever Spain® necesita para colocar su cortina allá donde pretenda dividir el espacio o donde haya una habitación cuya temperatura y/o higiene necesite preservar.
Estos son los elementos:
1. Lamas de PVC en las medidas elegidas por el cliente.
2. Pletinas de acero inoxidable, para que el metal no se corroa en contacto con el aire.
3. Barra de acero inoxidable. De ella se cuelgan las lamas, gracias a las pletinas.
Asimismo, el PVC con el que Clever Spain® fabrica sus cortinas cumple los estándares de la Unión Europea. De hecho, la empresa puede remitirle al cliente un certificado que así lo corrobore si el cliente lo necesita ante una posible inspección.
Por esta razón, por ser seguras, tanto el sector de la alimentación como el de la industria química pueden usar cortinas de PVC fabricadas por esta empresa española. Sus productos son también aptos para empresas de transporte y logística.
Evitar que la cadena de frío se rompa en pleno verano
El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible lo tiene claro: después de Cataluña, Andalucía es la comunidad autónoma con más empresas transportistas de mercancías. Una parte de ellas se dedica al transporte de alimentos congelados. Aunque se trata de una región que puede presumir de folclore y patrimonio, Andalucía está lejos de ser la cuna de un verano fresquito y agradable para los sentidos. Por contra, sus altas temperaturas dificultan un traslado seguro de los alimentos, sin que la cadena de frío se rompa en algún momento.Afortunadamente, para que los productos que requieren refrigeración o congelación no se echen a perder durante el trayecto hasta el almacén, se han desarrollado soluciones que, igual que las cortinas para cámaras frigoríficas, soportan temperaturas de hasta -15 ºC y, en el caso de la congelación, de hasta -35 ºC. Ahora estas cortinas están disponibles también en un formato compatible con los camiones frigoríficos y los camiones de congelación.De este modo, las empresas de transporte y logística pueden ofrecer un servicio de calidad en el ámbito de la industria alimentaria y farmacéutica, donde los medicamentos que se conservan a temperaturas de entre 2 ºC y 8 ºC se deben mantener en la nevera, como señala la AEMPS.
Cortinas que resisten el calor
Por otro lado, las cortinas de PVC para entornos industriales de Clever Spain® también soportan temperaturas elevadas de hasta 50 ºC (en algunos casos). Esto, junto con el hecho de que el policloruro de vinilo es un material autoextinguible (no propaga el fuego en caso incendio), hacen de estas cortinas un recurso útil a la hora de preservar el calor, por ejemplo, en las cocinas industriales y en las panaderías.
En cuanto a la cantidad de luz que dejan pasar, las cortinas industriales de Clever Spain® pueden ser de lamas transparentes, translúcidas u opacas, en función de la visibilidad requerida en cada caso. Las opacas bloquean completamente la luz, por lo que garantizan un alto nivel de privacidad. Asimismo, con los rollos de lamas de PVC de colores, las empresas pueden identificar las distintas secciones fácilmente, a simple golpe de vista.
De esta última forma, la cortina de PVC de Clever Spain® se convierte en una herramienta de señalización bastante efectiva.