El 5 de octubre de 2005 fallecía a los 88 años de edad, en su finca de Los Alburejos, Álvaro Domecq Díez. Hoy se cumple el décimo aniversario de su muerte y recordamos con diez detalles la figura del que fuera alcalde de Jerez y mítico rejoneador jerezano.
1-Tradición familiar.
Su padre, Juan Pedro Domecq Núñez de Villavicencio estuvo relacionado al mundo del caballo y la ganadería. Sus hermanos Juan Pedro y Salvador también fueron ganaderos. A su hijo le dio de manera simbólica la alternativa como rejoneador. Sobrinos y nietos también han continuado con la tradición de los Domecq.
2-Espléndida.
Nombre de la yegua con la que consiguió revitalizar el rejoneo en unos momentos en los que este arte estaba de capa caída.
3-Manolete.
Fue amigo íntimo del torero. Estaba en Linares en 1947 cuando el toro Islero acabó con la vida de Manolete. Cuenta la hemeroteca que la madre del torero le pidió a Álvaro Domecq que repartiese su herencia.
4-Ganadero.
En 1957 compró el hierro de Salvador Suárez Ternero, que pasó a llamarse Torrestrella, una de las ganaderías históricas más destacadas del panorama nacional.
5-Escritor.
Escribió sobre el mundo de la tauromaquia. El Toro Bravo sigue siendo una obra referente para todos los aficionados a los toros. Fue un gran investigador de las reses de lidia y de todo lo vinculado al sector taurino.
6-Distinciones.
Recibió La Cruz de la Orden Civil de la Beneficiencia por sus numerosas participanes en festivales de carácter benéfico. También fue distinguido con la Orden de Isabel la Católica y la Orden del Mérito Civil.
7-Político.
Entre 1952 y 1957 fue alcalde de Jerez. También presidió la Diputación de Cádiz de 1957 a 1967. Fue nombrado alcalde perpetuo y honorario de Jerez.
8-Avenida.
En 1958, siendo alcalde de la ciudad, aprobó el ensanche del antiguo Paseo de Capuchinos, acceso a Jerez desde Sevilla. Como homenaje a su figura, la referida travesía pasó a llamarse Avenida Álvaro Domecq. Una avenida que sigue siendo una de las principales arterias de Jerez.
9-Don Álvaro.
Por su forma de ser y de actuar se ganó el respeto del mundo del toro y de la sociedad jerezana. Los que compartieron momentos de su vida destacaban de Don Álvaro, como le llamaban, su caballerosidad y generosidad.
10-Tragedia.
La muerte en accidente de coche de cuatro de sus nietas, cuando se dirigían a su finca, fue el momento más duro al que se tuvo que enfrentar el rejoneador jerezano.