La Diputación de Cádiz continúa movilizando sus recursos técnicos y humanos para atender a las personas que se están viendo afectadas por el efecto de las últimas borrascas en la provincia de Cádiz. En este caso, se está trabajando ya de manera directa con las personas más vulnerables que han tenido que abandonar sus domicilios tras decretarse el desalojo preventivo de zonas especialmente afectadas, como el pueblo de Grazalema en su totalidad, o núcleos poblacionales de otros puntos de la provincia. En estos momentos, tal y como explica la diputada responsable del Área de Servicios Sociales, Familias e Igualdad, Paula Conesa, se está estableciendo el contacto con las personas usuarias de las comarcas de la Sierra y el Campo de Gibraltar como puntos de atención prioritarios.
Desde el pasado viernes se ha establecido un grupo de profesionales del Trabajo Social y la Psicología, todos ellos personal de la Diputación, que está contactando telefónicamente con las personas que forman parte de los distintos programas en los municipios afectados, desde los miembros de los grupos de Mayores Activos –con la implicación de los monitores del propio programa- a los usuarios del Servicio de Ayuda a Domicilio, además de las personas que son atendidas desde los Servicios Sociales Comunitarios. Según explica la diputada del Área, "desde la Diputación estamos especialmente pendientes de las personas más vulnerables en las comarcas más afectadas por las borrascas. Estamos contactando con esas personas usuarias de nuestros Servicios Sociales para comprobar cómo se encuentran y hacerles un seguimiento en estos momentos tan complicados". Así, el personal de la Diputación no sólo tiene un control de su estado actual, sino también de las posibles necesidades que puedan plantear.
Los responsables del Área de Servicios Sociales especifican que este dispositivo de seguimiento se ha intensificado en el municipio de Grazalema, donde se ha logrado contactar telefónicamente con 368 personas usuarias de los distintos programas de Servicios Sociales, verificando su situación personal, localización y posibles necesidades de apoyo. De igual modo, en las zonas de Jimena de la Frontera y San Martín del Tesorillo, en la comarca del Campo de Gibraltar, y ante las dificultades registradas en las comunicaciones que han impedido en algunos casos el contacto directo con la población usuaria, el seguimiento se ha realizado a través de la trabajadora social de referencia y del monitor del programa de Mayores Activos, permitiendo mantener el control y la atención sobre las personas más vulnerables. Desde el Área se quiere trasladar "un especial agradecimiento al personal de los programas de Mayores Activos, así como a las empresas concesionarias del Servicio de Ayuda a Domicilio y a sus auxiliares, cuya coordinación y colaboración permanente han resultado fundamentales para atender a la población afectada y detectar con rapidez sus necesidades".
Además de esto, se han establecido dos grupos de profesionales –todos ellos de forma voluntaria- para actuar directamente sobre el terreno en el momento que sea preciso. Desde la Diputación se está coordinando el trabajo con los responsables del Servicio 112, de forma que se activarán cuando sea necesario, según el criterio de los técnicos.
Paula Conesa afirma que "toda la sociedad debemos estar muy atentos a nuestros mayores, a las personas dependientes y a quienes viven solas. La solidaridad y la colaboración son fundamentales en situaciones tan difíciles y excepcionales como las que atraviesa actualmente la provincia de Cádiz".
Hay que recordar que algunas personas evacuadas hace unos días del la residencia de mayores Lago de Arcos han sido acogidas en las dos residencias de la Diputación en Cádiz y El Puerto de Santa María. Igualmente, tal y como anunciaba la presidenta Almudena Martínez, se ha puesto a disposición de los ayuntamientos afectados por desalojos las habitaciones y servicios de los hoteles de la red pública de la Diputación, Tugasa, para el alojamiento de sus vecinos y vecinas.
En otro orden de cosas, las brigadas de carreteras de la Diputación siguen trabajando a destajo para atender las múltiples incidencias que se están produciendo en las vías de red provincial, tanto por la acumulación de agua de lluvia como por el desbordamiento de ríos y arroyos o el corrimiento de tierras. Se cuentan por cientos las intervenciones que están llevando a cabo los operarios de la Diputación en todo el territorio provincial. Hay que recordar que desde este mismo viernes se han incorporado a estas labores trabajadores y maquinaria de las empresas a las que se han adjudicado contratos de emergencia para apoyar la ingente tarea de las brigadas. En estos momentos son más de treinta las carreteras provinciales cortadas de forma total o parcial. En la medida que la meteorología lo permite se están llevando a cabo reparaciones para solventar los problemas y se están señalizando los cortes para salvaguardar la seguridad de las personas que circulan por la provincia. Todo esto con el objetivo fundamental de que ningún municipio quede aislado.