Más de 18 meses
es el tiempo que están teniendo que esperar proveedores del
Ayuntamiento de Jerez para cobrar sus facturas. La situación en
algún caso es insostenible, y cada vez más empresarios y autónomos
se quejan del fracaso en la ciudad de la aplicación del plan de pago
a proveedores puesto en marcha por el Gobierno de España en 2.012,
que como en el caso de Jerez, lejos de acortar los plazos de pago de
las facturas municipales, ha servido “sólo para que algunos cobren
rápido y bien en detrimento de otros, normalmente Pymes y
autónomos”. Todo a costa de cientos de miles de euros, salidos
del bolsillo de los jerezanos, en concepto de unos intereses de estas
líneas de financiación, que han oscilado entre el 3,34% y el 5,09%.
Algunas empresas
ya han dejado de prestar servicios al consistorio jerezano por esta
situación. Otros luchan por sobrevivir. Es la cruda realidad de una
ciudad dinamitada por la deuda pública, más de 1.000 millones de
euros según los últimos datos del propio Ayuntamiento.
Sólo en
referencia a la deuda viva del Ayuntamiento de Jerez, que es la deuda
que se mantiene con los bancos en cuestión de créditos financieros,
valores de renta fija y préstamos o créditos a terceros (no
incluye la deuda comercial con los proveedores, sólo con los
bancos), se alcanzan más de 515 millones de euros, cantidad que sólo
es superada por 5 ciudades en toda España (Por este orden: Madrid,
Zaragoza, Barcelona, Valencia y Málaga).
http://www.minhap.gob.es/es-ES/CDI/Paginas/SistemasFinanciacionDeuda/InformacionEELLs/DeudaViva.aspx
Pero si tomamos
estos datos de deuda viva del año 2.015, facilitados por la Agencia
Tributaria, y lo comparamos con los datos del padrón del Instituto
Nacional de Estadística, veremos que el Ayuntamiento de Jerez se
aúpa en el ránking hasta el puesto número 3, sólo superado en
este caso por Jaén y Parla, y registrando unos datos demoledores:
Cada jerezano, sólo en lo que respecta a entidades de crédito como
hemos explicado, debe la cantidad de 2.423 euros.
La situación,
lejos de mejorar, cada vez es peor, y los plazos de pago cada día
que pasa son mayores. Con un gobierno local liderado por una Mamen
Sánchez que mira el panorama como si de una mera espectadora se
tratara, y que está demostrando una incapacidad palmaria para
resolver determinadas situaciones en esta materia, la deriva
económica tiene difícil solución. Incluso algunas concesionarias
se estarían planteando dejar de prestar sus servicios ante la
situación de bloqueo más que previsible que se puede ver en los
próximos meses si el actual gobierno municipal, cada vez más solo,
no revierte este trance.