El ciclo Medicina y Sociedad, organizado por la Real Academia San Dionisio, concluyó en la tarde del martes 27 de enero de 2026 con la tercera y última sesión protagonizada por el doctor José Miguel Merino Aranda, especialista en Obstetricia y Ginecología, quien pronunció su discurso de ingreso como académico correspondiente bajo el título «Revisión actual del cáncer de mama». El acto contó con la presentación de Juan Carlos Durán Alonso, académico de número y coordinador del ciclo, y con la presencia de la alcaldesa de la ciudad, María José García-Pelayo, así como de una importante representación del cuerpo médico de Jerez, que arropó al doctor Merino en este significativo día.
Desde el inicio de su intervención, Merino Aranda situó su exposición en un doble plano, científico y humanista, recordando que al médico se le exige un sólido conocimiento técnico, pero que el ejercicio de la medicina hunde sus raíces en la humanidad, en la necesidad ancestral del ser humano de encontrar auxilio, consuelo y confianza en quien le atiende. En este contexto, evocó el conocido aforismo médico que resume la esencia de la profesión: muchas veces curar, a veces aliviar, pero siempre consolar.
El conferenciante explicó que la elección del cáncer de mama como tema central respondía tanto a su enorme trascendencia clínica como a la necesidad de contribuir a restañar la pérdida de confianza generada en la población tras la reciente crisis del cribado en Andalucía. A su juicio, la alarma social surgida no siempre se correspondió con la realidad de los datos, ya que, frente a una población diana de más de 1,3 millones de mujeres y alrededor de 850.000 mamografías anuales, los casos finalmente confirmados fueron mínimos en términos porcentuales. Ello demuestra —señaló— que los errores humanos, aunque lamentables, no deben poner en duda la formación, la dedicación y el rigor de los profesionales sanitarios, ni la solidez de un sistema que revisa procedimientos y actúa con rapidez para corregir cualquier incidencia.
A lo largo de su disertación, Merino Aranda realizó una completa revisión del cáncer de mama, definiéndolo como un conjunto de enfermedades originadas por la proliferación descontrolada de células de la glándula mamaria, que pueden invadir tejidos vecinos y extenderse a distancia. Con un lenguaje didáctico, comparó la estructura mamaria con un racimo de uvas para facilitar la comprensión de los lugares donde con mayor frecuencia se inicia la enfermedad, ya sea en los lóbulos y lobulillos o en los conductos mamarios, así como el papel fundamental del sistema linfático en la defensa frente a la agresión tumoral.
El doctor expuso también el impacto epidemiológico de esta patología, recordando que en el mundo se registraron en 2024 alrededor de 2,5 millones de nuevos casos y unos 700.000 fallecimientos, mientras que en España se estiman más de 37.000 casos anuales. Una de cada ocho mujeres padecerá cáncer de mama a lo largo de su vida, lo que lo convierte en el tumor más frecuente en la mujer y en la principal causa de mortalidad oncológica femenina. En Andalucía, los diagnósticos se sitúan entre los 6.000 y 6.500 casos al año, con una tendencia claramente creciente.
En cuanto a los factores de riesgo, distinguió entre aquellos sobre los que es posible actuar —como la obesidad, el sedentarismo, el consumo de alcohol o tabaco, la exposición excesiva a radiaciones o determinados aspectos del historial reproductivo— y los no modificables, entre los que se encuentran la edad, los antecedentes personales y familiares, el tipo de mama o determinadas mutaciones genéticas. Sobre estas últimas, subrayó que no constituyen una sentencia condenatoria, sino un factor añadido de riesgo que obliga a establecer protocolos específicos de seguimiento y prevención en las familias de alto riesgo.