El periodista de Diario de Jerez, Fran Pereira, escribía el pasado 07 de julio una noticia en la que aseguraba que “la ciudad deja de ingresar hasta 4 millones de euros al año por publicidad”. Como habrán observado, desde hace algunos meses, las marquesinas están vacías. No tienen anuncios a diferencia de ciudades y pueblos mucho más pequeños que Jerez y cuya explotación supone importantes ingresos. No solo hay que castigar a los ciudadanos a base de impuestos. El concejal responsable de la 'limpieza' del Ayuntamiento, José Antonio Díaz, acusa a esta información como FALSA “Fake News”.
Los concejales del Ayuntamiento de Jerez, con la alcaldesa de la ciudad al frente, han iniciado una guerra contra los medios que publiquen informaciones que no les gustan. Así, en el último pleno del mes, el concejal de la limpieza ha dicho que esta noticia ofrece cifras “falsas e inventadas sobre el coste en soportes publicitarios” porque “en ningún caso el Ayuntamiento ha dejado de ingresar cuatro millones de euros, ya que el canon del servicio ha sido de 6.000 euros al año".
Si el concejal de la limpieza no ha mentido, el Ayuntamiento de Jerez podría estar perdiendo importantes cantidades de dinero al malvender este servicio, ya según han confirmado “empresas del sector” a Diario de Jerez, si cada marquesina tiene un coste de 800 euros (400 por cada cara), y hay 400 marquesinas, se ingresarían al mes 320.000 euros.
El concejal responsable de la limpieza asegura que la concesión de 400 marquesinas en Jerez, una ciudad de 215.000 habitantes, tendría un coste mensual de solo 500 euros. Es decir, que el Ayuntamiento de Jerez está vendiendo por solo 500 euros al mes un negocio que puede generar 4 millones de euros al año a la empresa que la explote. ¡A euro una marquesina por la que los anunciantes pagan 800! (...)

Los responsables del Ayuntamiento de Jerez están utilizando, desde el escándalo de los sueldos que cuestan 120.000 euros, la estrategia de acusar de Fake News (noticias falsas) a aquellas informaciones que no les gusta. Mientras tanto, su calle sin barrer; obligación, por cierto, de este concejal.