El Cream, una deliciosa celebración navideña

17/12/14 +Jerez +Jerez

Amable, cálido, untuoso, el Cream triunfa por su versatilidad gastronómica, ya que es un vino capaz de recorrer todos los estadios de una buena comida: desde los aperitivos hasta el postre, pasando por ser el maridaje perfecto para los platos principales. La compañía golosa y aterciopelada de un buen Cream siempre se recibe con satisfacción, especialmente en Navidad.

El aperitivo. Proponemos sorprender con un aperitivo exquisito y diferente. Sólo se precisa un vaso tipo on the rocks, cubitos de hielo y una rodaja de naranja. Tanto por su aspecto sofisticado, como por su delicioso sabor, este aperitivo es un éxito garantizado. Una apuesta segura para comenzar conquistando tanto a los paladares más expertos y exigentes como a los menos versados en vinos.

Para comenzar. Las posibilidades de combinación del Cream son infinitas, teniendo como único límite la propia imaginación. Pero, sin duda, existen determinadas propuestas que son incontestables por su perfección. Una de ellas es el Cream acompañado de Foie gras, una experiencia gastronómica extraordinaria. Ligeramente frío, el dulzor equilibrado del Cream le aporta al foie un contrapunto de sabor extraordinario que se prolonga en la boca gracias a la intensidad del vino.

En la mesa. Si queremos incorporar este vino a la mesa para acompañar a nuestro plato principal, la Navidad presenta la ocasión perfecta. Los platos de carne, propios de estas fiestas, encuentran en el Cream un aliado idóneo. Este vino, ligeramente frío, acompaña con su untuosidad de manera inmejorable a guisos navideños realizados con carnes grasas y gelatinosas como el cordero o el cochinillo al horno.

Un final redondo. Pero si por algo se ha caracterizado tradicionalmente el Cream es por ser el mejor amigo de los postres: mouse de chocolate, hojaldres, helados, frutos rojos… exquisitos y dulcísimos manjares para cerrar una deliciosa velada.

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