Como es de esperar, una pieza clave en cualquier producción teatral es el director.
El director es el conductor de la obra y quien supervisa y orquesta su montaje, coordinando todos los aspectos de la producción teatral, desde la producción escénica y sus ensayos hasta su presentación final.
Cuando el director teatral se une a una producción, empieza por escudriñar el guión, considera la apariencia del diseño escénico, escucha las voces de los personajes y forma una visión de cómo pueden lucir y cómo deberían decir sus líneas de forma que parezcan reales para la audiencia. Examina los cambios de ánimo y de escena para determinar la iluminación y los efectos especiales, además observa la interacción de los personajes para evaluar las necesidades coreográficas y musicales. Una vez que el director teatral ha examinado enteramente su guión o plan de trabajo, ya puede ejecutar sus ideas.
Pero un buen director de teatro no sólo se limita a plasmar sobre el escenario sus ideas sino que permite un cierto intervalo de interpretación, para que los actores vivan sus personajes a su manera, posibilitando el flujo de su creatividad, conformando así un producto en escena en el que cada uno pueda aportar lo mejor que tiene.
En el caso de Grupo de Teatro Jerez, Carlos Cabral es el encargado de llevar a cabo todas estas funciones, un trabajo arduo que recibe sus frutos cada vez que la compañía sube a escena.
Carlos Cabral Herrera, director de la Compañía Grupo teatro Jerez
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