El flemón

27/03/14 +Jerez Juan Manuel Sainz Peña

Era una de esas vecinas que charlan sin parar, con los que vivían en la misma planta, con los que no, con las visitas…

Aquella mañana coincidió con dos señoras de su edad, víctimas propiciatorias para una corta pero intensa subida en ascensor hasta la planta doce, en donde estaba la consulta del dentista y altura en la que ella también vivía. Marcela sonrió al llegar cargada con un par de bolsas y dio las gracias cuando las dos mujeres le cedieron el paso en el elevador.

-¿A qué planta?

-Al doce, vamos al dentista.

Marcela comentó que ella vivía en la puerta de al lado, y a ver a una de las señoras con un bulto que le afeaba la mejilla derecha, lamentó aquella incidencia, pasajera pero molesta y dolorosa.

-A mí me salió un flemón igual el año pasado, pero no tan grande. Lo suyo sí que tiene que ser fastidioso, hay que ver cómo trae la cara, con ese bulto se mirará usted al espejo y pensará que qué horror, ¿verdad?

La señora del bulto se encogió de hombros probando a esbozar una sonrisa sin conseguirlo:

-Vengo a acompañar a mi hermana, que tiene que hacerse un empaste, esto -dijo tocándose la mejilla -es de nacimiento.

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