En un ponche, en una sopa y en un postre. El primer presidente de los Estados Unidos, George Washington, era un buen aficionado al Jerez, que tomaba de diversas maneras. Unas veces combinado en un ponche preparado por el mismo y conocido como eggnog. Otras veces, era su propia mujer, Martha, la que preparaba en su casa de Mont Vernon sus platos preferidos, en este caso una sopa de cangrejo condimentada con jerez (sherry crab soup), y de postre una tarta bañada con jerez.