El señor de las moscas

17/05/13 +Jerez Paco Sánchez Múgica

Silogismo: dice la consultora estadounidense Careercast que el de periodista es el peor empleo del mundo. O sea, los periodistas, antes o después, terminaremos comiéndonos las moscas. Si según ha dicho esta misma semana la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) los insectos serán la comida del futuro, ya no tengo duda alguna: los de mi oficio vamos por el mejor camino posible. No, y eso que la realidad no nos ayuda. Todo cada vez es más surrealista. Todo cada vez supera más a la ficción. Día a día. Minuto a minuto.

España no tiene sitio para el mejor físico de Europa. Diego Martínez Santos, con una cara de físico que no puede con ella, ha recibido esta consideración de la prestigiosa Sociedad Europa de Física, pero en cambio este chico de 30 tacos no tiene nivel para nuestro país. O al menos así lo determina la carta que recibió el pasado 6 de mayo con el informe donde el Ministerio de Economía y Competitividad, del que depende la I+D+i en España, evalúa su currículo y sus capacidades científicas para acceder a una beca Ramón y Cajal, diseñada para atraer talento científico del extranjero a España. ¿Sorprendente? Ja. El mismo día conocíamos que el presidente valenciano Fabra ha colocado al líder de las Nuevas Generaciones del PP en el Levante español por la módica cantidad de 45.000 euros anuales. “Las cosas cuestan”, decían el alegre cachorrillo, Juan Carlos Caballero, de 23 años, unos días antes en alusión a las dificultades de los jóvenes españoles para encontrar trabajo. Las dificultades de según qué jóvenes. Y es que ya lo decía otro físico prestigioso, de nombre Albert y apellido Einstein, “si buscas algo distinto, no hagas siempre lo mismo”.

Caso omiso a la recomendación del padre de la bomba atómica hace Rajoy, a cuya frase saca la lengua y responde a la gallega empestillado en seguir adelante con su esclavitud (la nuestra) al austericidio que impone la dictadura de los mercados comandada por la führer Merkel. Sin desencadenarse a lo Django, el presidente sigue desangrando al país sin transfusiones y sin ni zorra idea de cómo detener la hemorragia. Hace sólo unos años las cifras del paro no llegaban en Jerez a los 20.000 parados y las factorías cerraban por el fenómeno dado en llamar ‘deslocalización’. Las multinacionales ya estaban infladas de ayudas públicas, recogían sus bártulos y se iban a países (tercermundistas a ser posible) para hallar mano de obra barata, dócil y sin tener que aguantar a eso que algunos consideran el coñazo de los sindicatos (que total, para lo que hacen…). Nuestros políticos protestaban, un poner, por la apertura de nuevas superficies comerciales porque lo que tocaba en ese momento era defender a capa y espada el empleo estable y de calidad. Ahora, más de 36.000 parados y una tasa de paro del 40%, hasta las cejas de mierda por la crisis que sirve a los intereses de los de siempre y hunde en el fango a los otros de siempre, nos conformamos con encontrar lo que sea, por chapucear, chapotear y salir a flote; y, si nos siguen apretando más el cuello, no dudaremos en acabar comiéndonos las moscas. ¿Alguien duda de a quién le interesa la crisis? Habrá que hacer algo diferente para no hallar siempre lo mismo.

Advertisement