Juan José Padilla disertó sobre su carrera profesional en el Colegio Guadalete de El Puerto de Stª María. Con un lleno absoluto se desarrolló el acto presentado por el impulsor del mismo Antonio Domecq. Padilla hizo una síntesis de toda una vida, de entrega y lucha, desde que diera sus primeros pasos en la Escuela de la Diputación de Cádiz hasta la actualidad.
Hubo momentos emotivos al hablar de su primera grave cornada, cuando aún era novillero en Arcos de la Frontera, hasta el terrible percance de Zaragoza.
Acompañado de sus hijos y su esposa, el torero jerezano se emocionó al hablar del apoyo incondicional de su familia en el proceso de recuperación que está llevando a cabo. Recién llegado de México, Padilla habló sobre su experiencia con los más pequeños en Guadalajara, donde fue recibido por un grupo de niños ataviados con parches y banderas piratas.
La repercusión del percance en las redes sociales, el apoyo de los compañeros, así como las muestras de cariño de los aficionados de todo el mundo fueron el eje de una charla que resultó amena y emotiva.
El torero jerezano hizo hincapié en valores como el esfuerzo y el sacrificio, que deben ser las bases para alcanzar los éxitos. Afirmó que: El sufrimiento es parte de la gloria, una frase que ya ha pronunciado varias veces y que es un resumen del camino de rosas y espinas que lleva el diestro.
En la imagen Padilla y Antonio Domecq junto a sus hijos.