En busca del contribuyente perdido

29/05/13 +Jerez Jesús Sánchez

Como si del director deportivo de un equipo de fútbol se tratase, María no sabe si lanzarse a la calle a buscar contribuyentes tras el apaño propuesto por el Ayuntamiento de Jerez, que no puede pagarle la subvención que le ha concedido.

María es una mujer de 43 años, emprendedora en su momento y ahora parada, que vive en Jerez. Hace unos años, concretamente en 2007, abrió un comercio en el casco histórico. Como a tantos pequeños empresarios la crisis le obligó a echar el cierre.

Un par de años después de haber cerrado su comercio le ha llegado aprobada una subvención del Ayuntamiento de Jerez por haber abierto un negocio en el Conjunto Histórico-Artístico de Jerez, que unida a otra subvención por “inversión en mobiliario” supone una cantidad total algo superior a los 940 euros.

Pese a indicar claramente el documento que le llegó cuando fue aprobada la subvención de Urbanismo la existencia de “crédito suficiente y adecuado para atender dicho gasto”, al personarse en Jereyssa (empresa municipal de recaudación) para informarse sobre el cobro le indican que “no hay dinero”.

A 43 euros al año, hasta 850...

La alternativa que le dan es “descontar la subvención en impuestos municipales”, explica María, pero así “tardaría 18 años” en cobrarla, ya que todavía tiene pendientes de cobro por parte del Ayuntamiento de Jerez 858,15 euros.

El único impuesto municipal que paga es el de Bienes Inmuebles Urbanos -conocido coloquialmente como contribución- pero al tener una bonificación del 75% por familia numerosa, el recibo se le queda en 43,43 euros anuales después de haber abonado el primer semestre una cantidad mayor.

Jereyssa le ofrece la posibilidad de 'fichar' contribuyentes para que 'paguen' sus impuestos a través del dinero que debe el Ayuntamiento a María y que luego estas personas “me den el dinero en mano”.

Un arreglo un tanto peculiar para el que, como en el fútbol, hay fichajes de mayor y menor peso: “Me han dicho que busque gente que tenga varias propiedades, locales, casas y a ser posible que sólo sea una persona porque cada trámite me costaría 12 euros”, una especie de tasa en el momento de 'inscribir' el fichaje.

Pero, claro, no es tan fácil, ya que “tiene que ser gente de confianza porque si le compensan a esa persona y luego no me paga... Tiene que ser una hermana, una amiga, alguien así”, comenta María extrañada mientras piensa si iniciar esa labor de 'ojeadora' para captar fichajes interesantes.

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