Está escrito que volverá a torear

20/10/11 +Jerez +Jerez
La sensación a primera vista tras ver a Juan José Padilla dado de alta fue impresionante. Fuerte porque es terrible hasta donde puede llegar un toro al herir a una persona. No deja de ser contradictorio pero percances como éste arrojan más grandeza si cabe a este espectáculo. “No le guardo rencor a mi profesión que me ha dado mucho. Está escrito que volveré a torear”, fueron las palabras de El Ciclón de Jerez que tras recibir quizás el palo más duro de su carrera solo piensa en volver a los ruedos. No se trata de una locura, es simplemente casta, pundonor y amor por su profesión. Los que hemos seguido la carrera de Juan desde sus inicios sabemos del camino arduo y lleno de curvas peligrosas que ha sorteado. Desde aquellos años de inicio como matador, cuando los de su Peña se manifestaron en la puerta de la plaza, porque no anunciaron al torero en la feria de su ciudad natal. Hoy esa misma empresa que no lo contrató es quien lo apodera….. casi nada. Ahora Juan que los despachos están abiertos, eso sí para el circuito de las duras, no vas a arrojar la toalla. Lo sabemos porque no pudo aquel toro en Arcos que te partió la femoral y un atasco no dejaba pasar la ambulancia mientras la sangre brotaba como un manantial. Darás otra larga cambiada porque tampoco pudo contigo la cogida de Huesca que te abrió un boquete en el estómago y pasaste en la UCI dos semanas con la vida pendiente de un hilo. Largas cambiadas que han superado percances gravísimos como el de Pamplona que casi le atraviesa el cuello, o aquel de San Sebastián, en el que un toro de Victorino se lo llevó colgando del pitón hasta el centro del ruedo. Mas treinta cornadas dibujan un mar de cicatrices que son medallas de quien se siente orgulloso de ser matador de toros. Me dijo su padre Pepe en una entrevista que “esto no está hecho para todos. Un torero no debe pensar en la gomina que lleva, una figura del toreo debe saber que un toro te puede matar cualquier tarde por eso Juan no es uno más”. Ya lo dijo Antonio Ordóñez “para ser figura del toreo hay que estar dispuesto a morir siete u ocho veces en una misma temporada”……PERCANCE MEDIÁTICO EN LAS REDES Las imágenes de Zaragoza han dado la vuelta al mundo. Ha sido el primer percance grave que se ha vivido a través de las redes sociales colapsadas dando ánimos al torero. Twitter, Facebook, los portales de información taurina, han sido los encargados de retransmitir la cornada. Si la muerte de Manolete en Linares solo tuvo las fotos de Cano, la cornada de Zaragoza ha sido difundida desde el mundo informático. En la enfermería de Pozoblanco se coló un cámara y solo existen esas imágenes de Paquirri pidiendo calma a los demás con tranquilidad asombrosa mientras a él se iba la vida. A Dios gracias Padilla lo puede contar porque estaba escrito.
Advertisement