Festival de Jerez: Sara Calero sueña con otra vida en 'El renacer'

25/02/26 +Jerez masjerez.com

Sara Calero pondrá en escena en el Teatro Villamarta, El renacer, donde la bailaora sueña con una transformación que le lleve a otra vida. Será este miércoles 25 de febrero en el Teatro Villamarta. También al coliseo jerezano llegarán Andrés Marín y Ana Morales mañana jueves 26 con su particular recreación de la Madrugá de Sevilla en Matarife/Paraíso.

Sobre el escenario del CS Blas Infante, el Festival de Jerez ofrece otras propuestas con visiones muy diferentes, pero igualmente atractivas. La Compañía Julio Ruiz presenta La familia, donde integra danza, escritura, performance y flamenco, y -en el mismo espacio un día más tarde- la jerezana Carmen Herrera estrena Gherrera, su propuesta más personal. También está de estreno Irene Olivares con Paisaje flamenco andaluz con jonduras (Sala Compañía, viernes 27), en una jornada donde se podrán escuchar los temas de El fuego que llevo dentro, el primer trabajo discográfico de Lela Soto.

Sara Calero evoca en El renacer texturas, ambientes y luces de su anterior creación, La finitud. Como si hubiera un narrador diferente que continúa aquella primera historia, un narrador que, en este caso, ha elegido otros derroteros. Calero, considerada una de las principales referencias en la renovación de la danza española y el baile flamenco, se agarra ahora al principio filosófico de Heráclito de que nada permanece. Ese cambio constante, conduce a la artista madrileña a soñar con una transformación que le lleve a otra vida. Una transformación que le permita recorrer el mismo camino varias veces pero con diferentes estados de conciencia. Una idea que en este espectáculo le permite llegar a resultados inesperados en su estética bailaora, al tiempo que se reafirma en su identidad.

“Es el siguiente paso a nivel coreográfico”, ha asegurado Calero ante los medios de comunicación. El anterior quedó reflejado en La finitud y ahora “no quería volver a lo anterior y ser honesta conmigo misma”. A su juicio El renacer, supone “un giro, un camino nuevo” que surge, como en la vida, de una crisis donde todo se recompone y da lugar a algo diferente “con más sabidura si cabe”. Para plasmar esta idea contará con la guitarra de Javier Conde, el contrabajo de Pablo Martín Caminero, el bajo de Juanfe Pérez y el cante de Sergio ‘El Colorao’ y José Guerrero ‘El Tremendo’.

Lo sagrado y lo pagano

De otro lado, Andrés Marín y Ana Morales en Matarife/Paraíso transportarán al espectador a la Madrugá de Sevilla. Será a través de la coreografía y el cante pero, para hacerlo más evidente, sonará también la corneta. No obstante, esa exaltación de la sevillanía a través de la Semana Santa, no es el único concepto que sirve de guía a esta propuesta que cuenta con los escritos de Laurent Berger, director teatral francés. También aparece La divina comedia de Dante -con ese Paraíso y sus nueve círculos concentricos, la figura de los matarifes, la Virgen…Todo ello convierte a este espectáculo en una exploración de lo sagrado y lo pagano, sin dejar a través los deseos, ideales y obsesiones que mueven al ser humano.

“Es una pieza particular. Se centra mucho en la Madrugá, muy iconoclasta”, ha afirmado Andrés Marín. No es la primera vez que el bailaor sevillano introduce la temática cofrade en sus obras, ya que la usó en su pieza La pasión según se mire. Y es la música y los símbolos propios de la Semana Santa lo que constituye el paraíso personal de Andrés Marín.

En Matarife/Paraíso Andrés Marín y Ana Morales, dos figuras que obtuvieron el Premio Nacional de Danza en 2022 en Creación e Interpretación, respectivamente, comparten una obra compleja por la variedad de sus conceptos, materiales y símbolos diferentes que la conforman. Sobre el escenario del Teatro Villamarta, ambos bailaores estarán acompañados por Antonio Campos (cante, guitarra, bajo y percusión), Susana Hernández “Ylia” (teclados y electrónica y espacio sonoro) y Daniel Suárez (percusión).

“Parto de la idea del paraíso para crear mi propio paraíso”, ha señalado Marín. En esa “abstracción absoluta” y fuerte presencia del “imaginario andaluz” -como ha afirmado Ana Morales- también están muy presentes los matarifes, oficio ejercido por muchos gitanos, y Andrés Marín los utiliza como metáfora para dar por finiquitada la idea idílica del paraíso y abordar el suyo propio. No obstante, en esta obra “se tocan muchas capas” del ser humano: animalidad, el deseo, lo prohibido. En definitiva, todo aquello que, “a veces, reprimimos”.

Abrirá la jornada de hoy del Festival de Jerez la Compañía Julio Ruiz con La familia en el CS Blas Infante, una pieza donse se integran escritura, danza, performance y flamenco para explorar las dinámicas familiares a través de tres mujeres fundamentales en su vida: su madre, su abuela y su tía. Esa relación está planteada desde la ficción, de ahí que a esta propuesta le acompañe el subtítulo “Un cuento de Julio Ruiz”.

Carta de amor

El bailaor almeriense lo ha plantea como una carta de amor para las tres mujeres de su entorno familiar. Sin embargo, ese amor se nutre de la sinceridad de decirle a cada una lo que le gusta de ella y lo que no. La obra es, a la vez, una búsqueda artística y personal, en la que Julio Ruiz profundiza en la identidad, el género y la pertenencia dentro de universo flamenco. En La familia cuenta con el cante de Pepe de Pura y la guitarra de David de Ana.

También abrirá la programación de mañana jueves 26 en CS Blas Infante la bailaora Carmen Herrera con el estreno de Gherrera, su tercer montaje en la muestra tras Raíz y pureza y La luz que me alumbra. En Gherrera, la bailaora jerezana ofrece su lado más personal e incluye diversos episodios de su vida. Esas vivencias se trasladarán al escenario, donde intentará plasmar las emociones que la sacuden por dentro. “Quiero liberarme, soltar toda la lucha”, ha asegurado. 

En el elenco que comanda Carmen Herrera figuran el cante de Manuel de la Nina, Pepe de Pura y José Mijita. El acompañamiento musical será cosa de Manuel Valencia, a la guitarra, la percusión de Carlos Merino y las palmas de Javi Peña.

Paisaje con jonduras

Al igual que Carmen Herrera, otra bailaora jerezana está de estreno. Se trata de Irene Olivares, que se ha ganado un hueco en esta 30 edición del Festival de Jerez tras alzarse con el Premio Artista Revelación del ciclo De Peñas celebrado en la anterior edición. Su Paisaje flamenco andaluz con jonduras (viernes 27, Sala Compañía) viene a ser “un homenaje a  esta tierra, a los andaluces que cantaron sus miserias como un desahogo”, según ha mencionado. “Contamos historias cotidianas, historias de la vida”.

Para llevar a cabo esa mirada hacia el pasado habrá “un recorrido por cantaores antiguos”. Será un espectáculo “muy tradicional” pero abierto a ese tinte de modernidad que aporta la introducción del rap, a cargo de El Borzo de Jerez, un género nacido de la marginación de los negros y cercano, por tanto, al flamenco.

La dirección, música y texto correponden a Santiago Moreno, cuya guitarra será soporte del cante de José de los Camarones, Paco Moyano, Eva del Cristo y Wilo del Puerto. El equipo artístico lo completa Sofía Torres (violonchelo) y José Peña (palmas).

Cuando se cumple un año del lanzamiento de su primer disco El fuego que llevo dentro, Lela Soto presenta este trabajo en el certamen en los Museos de la Atalaya (viernes 27)  “Tenía ganas de venir al Festival y compartir este disco con mi gente” A su juicio, se trata de un trabajo que “expresa lo que he estado trabajando toda mi vida”. Convencida de que “el flamenco es una carrera de fondo”, recientemente ha participado en el Palacio de la Moncloa en el homenaje del Gobierno al pueblo gitano. “Un reconocimiento merecido”.

Lela Soto estará en el escenario de los Museos de la Atalaya rodeada de su gente. Entre ellos, figura su padre Vicente y otros familiares cercanos como Luisa Heredia, Diego del Morao, Curro Carrasco y Antonio Malena, todos ellos como artistas invitados. A la guitarra estará Rubén Martínez, además de la percusión de Ané Carrasco y las palmas de Reyes Moreno y Juana Gómez. 

 

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