La escritora inglesa Ruth Rendell, fallecida recientemente, es considerada junto a su paisana y colega, P.D. James, como las reinas de la novela del género de misterio o policiacas. Al igual que P.D. James, y que la más famosa de todas, Agatha Christie, Rendell es una buena aficionada a los vinos de Jerez, tradición que mantienen sus "primas" americanas, Patricia Highsmith y Martha Grimes
Esto queda bien reflejado en sus más de 23 títulos donde hace referencia al sherry y a sus diferentes tipos y marcas : amontillado, dry, cream, oloroso, Tío Pepe, Harvey Bristol, etc.
Ya en su primeras obras de los años 60 podremos encontrar esta presencia del jerez en la trama como elemento distintivo de los personajes que lo beben.
En una de las más conocidas, El lago de las tinieblas (The Lake of Darkness, 1980), que obtuvo el Arts Council National Book Award, se hace mención en tres ocasiones al Tío Pepe: "En el salón, sentados, los Urban bebían jerez, oloroso par Margaret, amontillado para Walter, y Tío Pepe para Martín".
Un homenaje literario a nuestros vinos que aún no hemos agradecido debidamente.