La silla de Morante

09/08/11 +Jerez +Jerez
La instantánea de Eva Morales recoge uno de los momentos de la tarde del sábado que más caló en los tendidos. Morante y la silla que bajó de lo más alto de la plaza.Lo vivido en la plaza portuense queda ya en la hemeroteca de la memoria como una de esas tardes que no se olvidan. Es cierto que un hubo exceso de trofeos, la vuelta al ruedo del toro también sobró pero se disfrutó con dos toreros llenos de toreria y sabor añejo. El detalle de la silla, el tercio de banderillas, el toreo de capote de Morante, el arrebato del sevillano cuando en un molinete sale trompicado y se quita las zapatillas...Pero lo de pedir asiento, ahí quedó, como ocurrió en Nimes. La estampa de El Gallo fue de nuevo rescatada, como otras tantas cosas que Morante saca de la chistera, para devolvernos los apuntes auténticos y rancios del toreo más asolerado. No tardó en llegar la silla al ruedo. Desde el palco de invitados, adjunto al palco presidencial, voló la silla de enea tan rápido como oportuna. ¿Estaba preparado?, ¿quién se lavantó y se quedó de pie?, ¿se guardará como una reliquia?, ¿la tendrá Fernando Gago?.......bromas aparte llamó la atención lo rápido que bajó como si llegara de un delantero balcón del cielo. La silla de Morante es ya patrimonio de la plaza.De mano en mano de los aficionados hasta llegar a manos de Morante. Fue el ganadero Ricardo Gallardo el último que pasó la silla, como un testigo, que nos transportó a épocas pasadas. Una silla propia de un cantaor fue la que Morante pidió para sentar las bases del compás en el toreo. Y hay quien dice que se han perdido las cosas auténticas....
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