El Gobierno da un nuevo paso desde hoy en su ejecución de la mayor subida de impuestos de la historia de la democracia con el incremento de un impuesto más, esta vez el I.V.A.
El tipo general pasa a partir de este 1 de septiembre del 18% al 21%, y el tipo reducido del 8% al 10%. Además, se incluyen auténticos despropósitos para la maltrecha economía de Jerez, como la subida del 4% al 21% en la compra de material escolar o vivienda nueva, y la subida del 8% al 21% en varios productos, como cosméticos o entradas de cine y teatro, y servicios como la hostelería, peluquerías, funerarios o gimnasios.
El argumento, contrario incluso a su programa electoral, es aumentar la recaudación por este concepto. La realidad, que no hay un solo gobierno en la historia del mundo que pueda demostrar que subiendo los impuestos haya recaudado más.
El ejemplo más reciente y cercano lo encontramos en la vecina Portugal, que tras subir el tipo general de I.V.A. hasta el 23%, vio como sus ingresos por este concepto cayeron un 1% durante el ejercicio anterior.
También se ha tratado de justificar esta nueva subida de impuestos en base a la equiparación del tipo general de I.V.A con otros países de la zona euro, obviando equiparar también otros impuestos como I.R.P.F. o Sociedades, donde el tipo general es más bajo en esos mismos países con los que nos comparan a efectos de I.V.A.
Pero esta subida de I.V.A. no sólo asfixiará a empresarios y profesionales, sino que entra de lleno en los hogares de la ciudad, y es que según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), "supondrá un incremento del gasto de unos 470 euros por familia, lo que provocará que a éstas se les haga mucho más duro llegar a fin de mes".
Eso sin olvidar que el P.I.B. se desplomó durante el segundo trimestre de 2012 hasta el 1,3%, y ello a pesar del alza de las exportaciones, un retroceso que se produce por el hundimiento del consumo en los hogares, hecho que se agravará con el encarecimiento de nuestras vidas por este incremento de I.V.A.
Los expertos temen, además, que la actividad empeore durante el segundo semestre del año y que tampoco mejore en el próximo ejercicio. Por tanto, es evidente que esta mayor caída del consumo será un lastre para la economía de Jerez desde hoy.