Madeline Bell disfrutó en el escenario, se sentía cómoda. Se tomó un trago de fino de la tierra antes de comenzar, según algunos testigos. Saludó en castellano, agradeció tocar en esta ciudad y hasta bailó por bulerías.
El jazz daba paso a un blues para realizar un rápido bis improvisado, obligando a cantar a las 200 personas presentes y a despedirse con 'Sofía'. vocalista. Madeline estuvo acompañada por el piano de David Lenker, el contrabajo de Francis Pose? y la percusión de Manolo Toro.