Durante milenios, el caballo ha tenido una relación muy fuerte con el hombre debido a cualidades como el esfuerzo, velocidad, nobleza e inteligencia.
Sin embargo, la situación ha cambiado de forma dramática en los últimos años, dando lugar a un fuerte descenso de la cabaña equina y quedando su potencial como productor de carne, principalmente, o caballo de deporte y caballo de recreo.
En la foto, un valioso ejemplar de origen portugués que deambula por las explanadas de San Telmo.