Morante enamora y Manzanares deleita

06/08/11 +Jerez +Jerez
Foto: Eva Morales, Morante compartió banderillas con ManzanaresPlaza de toros de El Puerto de Stª María6 de agostoLleno de no hay billetesTemporada de VeranoToros de Núñez del Cuvillo: En líneas generales de buen juego. Nobles y manejables. Bien presentados. 1º descastado, 2º noble y bravo, 3º se le concedió la vuelta al ruedo al ser excelente por bravura y fijeza , 4º manso que embistió en la muleta con calidad, el 5º manejable y el 6º bravo y noble.Morante de la Puebla (grana y azabache): silencio, dos orejas y dos orejas.José María Manzanares (tabaco y oro): oreja, oreja y dos orejas.Saludaron Curro Javier y Juan Jesús Trujillo en el 4º, ambos de la cuadrilla de Manzanares. En el sexto saludó la cuadrilla al completo.Tarde de máxima expectación con un llenazo hasta la bandera. El mano a mano concentró la atención del mundo taurino, al estar de nuevo como ocurriera en Jerez, dos de los toreros predilectos por la afición. Ambiente de gala en un espectáculo que convocó público hasta llenar la plaza. Queda claro que en tiempos de crisis el aficionado se decanta por los toreros de calidad.Morante mostró sus dos caras. Ante el que abrió plaza dibujó varias verónicas, que brotaron al compás de una fragua, que cincela con el capote el toreo casi a la perfección. Hubo una verónica eterna y una media para irse de la plaza. El capote, hoy por hoy, es de Morante. José Antonio no lo vió claro en la muleta y tiró por la calle de en medio. Se dobló con el con toreria y a esperar que hay dos más en chiqueros.Pero la faena cumbre llegó en el tercero. De nuevo llegó el toreo majestuoso a la verónica. Algo despegadas pero con la rúbrica de la genialidad. La faena fue de esas que enamoran. De pura delicatessen. Gotas de perfume caro. Hubo sobre todo toreo al natural de gran altura. Cinceló con la zurda toreo profundo cargado de plasticidad. Hubo un cambio de manos colosal para luego torear en redondo con largo trazo. Lo de Morante son pinceladas que saben a gloria. Remató con un trincherazo de cartel. Se pueden dar más muletazos pero dejar ese sabor... No es lo mismo tener arte que jartar. Dos orejas para premiar una borrachera de talento.En el quinto hubo de todo. Quite por chicuelinas marca de la casa con las muñecas engrasadas. Luego llegó un tercio de banderillas soberbio, al ser acompañado por Manzanares, quien intentó incluso al pasar en falso colocar un par al violín. Morante colocó dos pares sensacionales. En corto, sin levantar excesivamente los brazos, o lo que es lo mismo, con sabor añejo. Salió de la cara apurado y el toro le hizo hilo hasta alcanzarlo sufriendo un baretazo el torero. Siguió Morante en la plaza con el vestido remendado. Pidió una silla para rememorar al Gallo. Desde el palco adjunto de la presidenta no tardó en llegar. Sentado rescató una estampa con sabor a sepia y rancio abolengo. Le dió un muletazo por alto para irse hasta los medios silla en mano. Luego brotó el mejor toreo. Sensacional la faena. Pellizcos de un genial artista que tiene el don de los elegidos. La faena tuvo toreo al natural de gran calado. Remató ejecutando pases de la firma de lujo y tras un espadazo cayeron de nuevo las dos orejas.Manzanares firmó una faena al segundo de gran calidad. José María sobre todo destacó al natural y tras un volapié monumental cortó la primera oreja. Ante el cuarto si desplegó sus mejores armas. Verdadero alboroto el que formó Jose Mari, ante un manso, que se quiso ir desde el princpio. Aguantándolo en la muleta anduvo inteligente logrando sujetar al de Cuvillo. Manzanares se los lleva atrás de la cadera y surgen casi circulares. Cambios de mano solemnes y cadenciosos llegando a componer una intensa faena. El momento de la suerte suprema fue de nuevo espectacular y emotivo al finiquitar al de Cuvillo citando a recibir. El toro tardó en caer y dos golpes de verduguillo impidieron que cortara las dos orejas.En el último capítulo de la tarde la cuadrilla una vez más puso a la plaza en pie. La birega de Curro Javier fue sencillamente torera y templada. No se puede llevar a los toros mejor embarcados. Una delicia para el aficonado. Saludó la cuarilla al completo tras pares en todo lo alto y reunidos. El toro no fue pronto pero a base de firmeza tiró de él hasta robarle lo muletazos. La faena fue de menos a más. Un cambio de manos portentoso puso a todos de acuerdo. El astado de Cuvillo tuvo calidad al humillar y desarrollar clase. Anda Jose María sobrado con la espada. El volapié fue soberbio al tener una ejecución casi perfecta. Las dos orejas cayeron en sus manos y se fue en hombros por la puerta grande junto a Morante y el mayoral de Cuvillo.José A. Jiménez
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