Terminamos este ciclo de cuatro actuaciones en semanas consecutivas que comenzamos con nuestro estreno el 27 de septiembre.
El jueves dimos el pistoletazo de salida al ciclo de teatro solidario que organiza Oxfam Intermon Jerez, y pudimos compartir nuestro espectáculo ante un público selecto, un público muy exigente que nos acompañó y pudo comprobar la evolución que ha tenido este grupo en estas cuatro actuaciones. Hubo una persona que estuvo en el estreno y el jueves, y nos indica que se nota nuestro trabajo, y nosotros añadimos que esto nos ayuda a seguir haciéndolo y pensar, desde la humildad, que nos queda mucho camino por recorrer, y muchas actuaciones por realizar y disfrutar.
La actuación fue en Sala Paúl, el jueves a las 20:30 h., una actuación benéfica, un paso más de nuestro granito de arena a la mejora social: Teatro social.
No es lo mismo teatro social que la función social del teatro.
Función social del teatro: El teatro, a través de sus diversos géneros y formas, reflexiona y busca comprender la complejidad, las diferentes realidades, las idas y venidas de la trayectoria humana. Investiga y revela aquello que es invisible a la rutina, que pasa inadvertidamente o es considerado «normal». El teatro provoca, punza, disloca, desencaja, sensibiliza. La dimensión estética de la obra teatral es la que puede lograr tocar el corazón de la gente, abrir los ojos del espectador, mover a la persona de su superficialidad. Cuando la estética está ausente, inmersa o sojuzgada al discurso, ya no es arte, sino una predicación: la iniquidad y la estrechez se encuentran a porrillo en el teatro. Solamente la estética crea lazos fecundos, solamente la belleza impele a la reflexión profunda. Matices humanos. El teatro conlleva aspectos que rebasarían los ensayos y el escenario si fuesen percibidos y asimilados por actores y actrices: el trabajo y espíritu de grupo, el aprendizaje democrático, la tolerancia, la
creatividad, la solidaridad, la disciplina, la responsabilidad, la visión crítica, la sensibilidad, entre otros. El traslado de estos aspectos a la vida diaria de cada uno puede originar otro matiz humano y generoso. El egoísmo, el desprecio, la alienación, la codicia, la explotación, la violencia, el autoritarismo, la cobardía, la discriminación, el prejuicio, la pobreza económica y anímica sellan una realidad inhumana y tiránica de detención o retroceso. No hay sentido de vida sin el sentido hacia el bien de todos. Vivir es vivir con y para los otros. Todo aquel que no tiene esta mirada traicionase a sí mismo, a la condición humana y a la evolución ética. El teatro y la función social que le es inherente emergen cuando existe coherencia, cuando existe una propuesta estética y búsqueda de belleza, cuando hay conciencia de lo que se hace.
Del teatro social hablaremos más profundamente la semana que viene.
Disfruten de la vida, disfruten del TEATRO y de Grupo teatro Jerez.
Carlos Cabral Herrera, director de Grupo teatro Jerez.
www.teatrojerez.es / @teatrojerez