El carismático actor egipcio recientemente fallecido, Omar Shariff, pasó por Jerez el 1 de abril de 1968, dejando su recuerdo en forma de firma en una bota de vino de las bodegas de González Byass.
Y lo hizo con su particular manera: "Omar Shariff, "el mejor". No sabemos si llegó a catar el vino, por su condición de musulmán, aunque él no se consideraba un estricto practicante, y siempre mostró su talante abierto y comprensivo.