Éxito del torero jerezano Juan José Padilla en la feria de San Isidro de Latacunga, en Ecuador.
Según la crónica del semanario taurino Aplausos.es hasta ese momento el escaso juego de los cuatro toros titulares había marcado un mano a mano entre Padilla y El Juli que había levantado una gran expectación llenando la plaza ecuatoriana. Una afición que a la muerte del cuarto pidió con fuerza otro toro de regalo. Los dos diestros accedieron y finalmente se lidiaron seis astados.
Con el público entregado, Juan José Padilla cortó una oreja al primero de los de regalo, un toro anovillado de Triana de 450 kilos que tuvo como mayor virtud la movilidad. El jerezano fue todo un ciclón. Lo recibió con una larga cambiada que caldeó el ambiente para dar paso a los delantales, un galleo por chicuelinas y un quite por faroles. Puso banderillas con espectacularidad y con la muleta estuvo vibrante en un trasteo alegre que llegó a los tendidos y le valió un trofeo. Antes, el primero de la tarde había sido un toro con clase pero con muy poca fuerza. Juan José Padilla lo entendió rápido y le dio buena lidia a favor del de Triana toreando con gusto y temple. Dejó muletazos de trazo largo, sobre todo por el pitón izquierdo. Pero el toro duró un suspiro y pronto se fue a tablas. Allí el jerezano optó por el toreo más populista. Mató de estocada trasera y algo caída antes de saludar una ovación. Su segundo, también de Triana fue áspero y complicado, tanto que Padilla no banderilleó. Se justificó con la muleta, pero el lucimiento era imposible.
El Juli también paseó un trofeo del otro toro de regalo.