A Juan José Padilla le ovacionaron al romper el paseíllo, ovación que compartió con Morante y Manzanares. Volvería a saludar a la muerte del primero de El Pilar, que se cruzó feamente en el capote y luego se desfondó. Padilla lo banderilleó con poder, brindó a Feliciano López y consiguió dos tandas de derechazos, cuanto más por abajo mejor, que fue casi cuanto aportó el toro de Fraile.
El cuarto era cinqueño y era una mona. Un santo varón por no faltarle el respeto en cuerpo recortado. Juan José Padilla disfrutó su bondad sin chispa por las dos manos. A modo que se dice. La oreja tras el espadazo fue suya.
Zabala. El Mundo
6 de septiembre
Plaza de toros de Valladolid.
3ª de Feria. Toros de El Pilar para:
uan José Padilla: ovación con saludos y oreja
Morante de la Puebla: división de opiniones y pitos
José María Manzanares: ovación con saludos y oreja