<p>El impacto de las tecnologías en los más jóvenes</p>

11/05/15 +Jerez María Ramírez Delgado

Victor Salva, comentaba en la película ‘Powder’ (1995) “se ha vuelto espantosamente obvio que nuestra tecnología ha superado nuestra humanidad”. También el científico Albert Einstein mencionó en su día “temo el día en que la tecnología sobrepase nuestra humanidad. El mundo solo tendrá una generación de idiotas”. Después de muchos años, vemos cómo estas reflexiones cobran sentido a día de hoy.

En un mundo en el que todo está hiperconectado no podemos obviar el uso que todos hacemos de las tecnologías. Forman parte de nuestro día a día y lo hemos interiorizado de tal forma que ya es algo con lo que no podríamos vivir. Internet abre un mundo de posibilidades y actualmente es nuestra principal fuente de información. Las nuevas generaciones nacen ya rodeadas de ordenadores, Smartphone, tecnología doméstica, videojuegos, etc. Nacen y viven en la Red.

A menudo, la publicidad, artículos y vídeos nos alertan del enganche que tenemos a estos dispositivos y los valores que perdemos si hacemos un uso abusivo de ellos. La clave está en discernir entre un uso beneficioso y un uso problemático y esto es lo que no saben diferenciar algunos adolescentes. Las nuevas tecnologías pueden resultar negativas para el desarrollo personal y social de los más jóvenes.

Proyecto Hombre, es una entidad sin ánimo de lucro que lleva casi dos décadas y media prestando sus servicios en Jerez de la Frontera. Esta asociación se ha convertido en todo un referente en la prevención y tratamiento de adicciones. Pero en la época actual, van más allá de lo que es el alcohol y las drogas, y,  también se ha sumado a la época digital tratando los nuevos problemas que se detecta sobre todo en los jóvenes. El director de esta organización, Luis Bononato, habla de un abuso o uso inadecuado de las tecnologías por parte de los jóvenes. “Ha habido jóvenes en el centro que verbalizan por ellos mismos “estoy enganchado al móvil”, señala Bononato.

“Este uso abusivo puede provocar problemas de comportamiento en los jóvenes como irascibilidad, malhumor e incluso agresividad, asilamiento y bajo control de impulsos”, comenta Luis.

Según informa Luis, en líneas generales, las cifras de menores enganchados a las tecnologías han aumentado en estos últimos años debido al auge de Internet y de las nuevas tecnologías. “Lo que ocurre que son pocos los que acceden a tratamiento. En el 2014 atendimos a tres adolescentes y un adulto”, apunta el director de esta organización.

Habría que discernir entre abuso y adicción. En este sentido, Luis explica que esto se ve claramente en las consecuencias “falta de sueño, fracaso escolar, nerviosismo cuando no se puede conectar, agresividad cuando se les quita el teléfono o el juego, etc.”. Tal y como comenta Luis consiste en ver la evolución desde que el joven tiene el móvil o hace uso de Internet. “Cada vez lo utiliza más horas y llega el momento que no se separa del móvil o no sale del cuarto para nada porque está con el ordenador. Le da más prioridad a estar conectado que a cualquier otra actividad normal como quedar con amigos, estudiar, ver la televisión e incluso dormir”.

En Proyecto Hombre llevan a cabo distintas terapias para ayudar a los jóvenes que presentan este tipo de problemas. “Se trabaja desde la persona, no desde la sustancia o el objeto en este caso. Se trabaja con el joven, con la familia y con todas las áreas que integran la persona: psicológica, social, académica, etc. Se contacta con el orientador o tutor del Centro académico y con sus amistades”, explica Bononato.

"Con la persona se hace un trabajo individualizado y utilizando la dinámica de grupo. Una vez diagnosticado el caso y las características de cada persona, se trabajan sobre las mismas: autoestima, aceptación del cuerpo, asertividad, habilidades sociales, control de impulsos, resolución de conflictos, comunicación asertiva, etc. En relación al objeto, en principio no lo utilizan, después lo hacen bajo el control de un adulto y posteriormente bajo el control de la misma persona afectada”, señala Luis.

En opinión de Luis Bononato,  es muy importante la estructuración del día, es decir, anotar el horario para cada cosa: higiene, tareas domésticas, académicas, tiempo libre, amistades, familia, etc. Y cuando se vea conveniente se incorpora al horario el uso del ordenador, del móvil y demás dispositivos electrónicos.

“En relación con la familia hay que  asumir la responsabilidad que se tiene, como padre y madre, de acompañar y educar a su hijo/a, fomentar la comunicación y la confianza y la redistribución de los roles familiares, con una diferenciación clara de los subsistemas parentales, de pareja y filiales”, agrega Luis.

Dado al incremento de nuevos casos, Proyecto Hombre tiene como propósito realizar un estudio sobre este tema. Con él, pretenden conocer los motivos que llevan a adolescentes de la provincia de Cádiz a desarrollar un abuso de las TIC; los efectos de estos comportamientos a nivel personal, familiar y educativo; ver la evolución del uso de las TIC por los menores; e identificar factores de riesgo y de protección para que puedan ser tenidos en cuenta tanto por los menores, como por sus padres y profesionales de la educación.

Lo cierto es que ya no hay marcha atrás y no podemos desvincularnos de las nuevas tecnologías en esta época digital que vivimos. No obstante, se hace necesario reflexionar y dar a la tecnología un lugar razonable: la tecnología para las personas y no las personas para la tecnología. Y, sobre todo, tratar de vigilar los comportamientos de los más jóvenes ante ellas, ya que si no se trata a tiempo puede desembocar en problemas mayores como la ludopatía.

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