Esta fiesta se lleva celebrando desde 1979 a primeros de diciembre. La Delegación de Fiestas reparte para la elaboración del guiso veinte mil kilos de leña, mil litros de mosto, doscientos cincuenta kilos de garbanzos y ciento cincuenta kilos de arroz destinados a las noventa peñas concursantes, que guisan para dar de comer a las miles de personas de todos los lugares que visitan cada año esta población.
También se organiza una Muestra Artesanal para dar a conocer los productos de las empresas de la población: cerámica pintada, pestiños, quesos, embutidos, vinos, etc.
El concurso consiste en cocinar con fuego de leña de cepas de viñas un plato tradicional de Trebujena: los garbanzos como conejo. Este plato popular nació cuando los jornaleros pasaban temporadas en los cortijos trabajando. Según cuentan, la escasez de recursos para añadir carne a los guisos de las mujeres hizo que de la imaginación de éstas naciera este plato, un potaje de garbanzos en el que el sabor a conejo lo aportaban las distintas especias con las que se guisa. La necesidad y la sabiduría agudizaron el ingenio para producir la salsa que sabe a algo que no lleva, el conejo.
Los cocineros de distintas peñas y los viticultores que crían mosto se someten al juicio de dos jurados distintos, que catan y deciden los ganadores. El cocinero de la peña ganadora obtiene el título de Cocinero Mayor de la Villa 2013 y el criador el de Mejor Mosto de la Cosecha 2013.
Además de ofrecer garbanzos, los peñistas invitan a los visitantes a probar las mejores recetas de la gastronomía trebujenera regadas con el mosto del año, tal es el caso de la sangre con tomate, el ajo caliente, las tortillas de camarones, papas con asadura, habas en cuero, espoleá o sopa de tomate.