Son jóvenes que han estado al amparo de una medida de protección y que quedan abandonados a su suerte, sin un techo ni recursos para poder subsistir, quedando en riesgo de exclusión social.
En 2008 se pone en marcha el Hogar de Emancipación, con capacidad para doce jóvenes, una alternativa socioeducativa de alojamiento y convivencia de manera que se posibilite un espacio para la inserción socio laboral e incorporación social autónoma.
El Hogar de Emancipación de la Salle es un lugar de acogida, acompañamiento y promoción para aquellos jóvenes inmigrantes ?entre 18 y 20 años- que necesitan una oportunidad para su formación personal y un espacio propicio para su aprendizaje que le ayuden en su emancipación, tanto para su integración social como para su inserción laboral.
El joven que solicita el ingreso en el Hogar de Emancipación, según el protocolo, lo hace de forma libre y voluntaria. Su admisión se materializa en un contrato que le exige la asunción de los objetivos y responsabilidades propios del Hogar.
El criterio de permanencia en el Hogar se rige por la finalización de los estudios y, en su caso, por la obtención de un contrato de trabajo. En cualquiera de los casos no más de dos años. En el tiempo que dure su permanencia -si lo precisara- se la ayudará a completar su documentación.
En el proyecto del Hogar la Salle, la convivencia con los otros jóvenes es esencial. Entre los valores fundamentales están: el respeto por cada persona, su manera de pensar y sentir; el diálogo, la comunicación y la tolerancia favorecen una buena relación fraterna entre todos los jóvenes del Hogar.
La primera responsabilidad del joven son sus estudios. El Hogar La Salle facilitará los medios para sacar adelante con éxito los cursos medios o superiores. El joven tiene que implicarse y aprovechar al máximo la oportunidad. Cada joven se compromete también en ayudar y apoyar la formación de los demás.
Centro de Día
El Centro de Día es un recurso para jóvenes y adolescentes que tiene como meta prevenir y ser parte de la solución de déficits personales, afectivos, psicológicos, familiares y educativos de sus usuarios, así como proporcionar a sus familias el apoyo especializado necesario para un buen ejercicio de sus funciones parentales. Este Centro de Día está dirigido a adolescentes y jóvenes con edades comprendidas entre los 14 y 23 años en situación de riesgo o conflicto social.
Sus objetivos son prevenir la exclusión social de jóvenes y menores en edades comprendidas entre los 14 y 23 años; incluir en la sociedad a jóvenes y menores en situación de marginación o exclusión impulsando el acceso de usuarios a los recursos normalizados; y establecer a la Asociación como un recurso útil a la comunidad para la realización de actividades socioeducativas estables que persigan la ejecución de medidas judiciales impuestas a menores infractores. La intervención del centro se articula en torno a dos grandes áreas: psicoterapéutica y socioeducativa, ambas con una metodología basada en principios científicos y mediante un acompañamiento cercano.
Este centro es un espacio de encuentro entre familiares, jóvenes y menores y los profesionales especializados donde se desarrollan actividades grupales e individuales, como asesoramiento vocacional, apoyo y mejora de los procesos de aprendizaje, talleres (Informática, Peluquería, Mantenimiento, Igualdad de Género, Salud…), asesoramiento psicológico individualizado, escuela de madres y padres, atención a las familias (orientación, asesoramiento y apoyo en sus tareas educativas, intervención en situación de crisis y violencia familiar), grupos de autoayuda, alfabetización en nuevas tecnologías, convivencias y actividades de ocio y tiempo libre.
En la apuesta por seguir ayudando a jóvenes, nace en 2009 el Programa AMAL (esperanza en Árabe) de Acompañamiento y Apoyo para la Inserción Socio laboral de Reclusos: proyecto destinado al acompañamiento y apoyo social de reclusos que cumplen condena en segundo grado, cuyo principal objetivo es la reeducación y la reinserción social.
En este sentido, la Exposición de Motivos del reciente Código Penal reitera la necesaria reforma del sistema de penas, de modo que permita alcanzar, dentro de lo posible, el objetivo de resocialización.
La finalidad de ayudar a la reinserción socio laboral de diferentes entes (Administración, Instituciones Penitenciarias, Asociaciones...), dando protagonismo a la persona en riesgo de exclusión y dejando en segundo término la pertenencia a un colectivo concreto, en este caso de reclusos.