La Sierra de Groba es uno de esos lugares que te dejan impactado por todo el entorno que hay a su alrededor y por todos los lugares naturales que podrás descubrir en ella. Es por ello que hoy queremos hablar de dos puntos concretos que son toda la maravilla natural y que, obviamente, se encuentran en la Sierra de Groba. Concretamente queremos hablar de dos piscinas naturales que son dignas de descubrir, ver y disfrutar.
1. Las Pozas de Mougás
Las Pozas de Mougás son un gran atractivo turismo de la zona y de toda la provincia de Pontevedra. Se encuentran al oeste de la Serra da Groba y es un punto obligatorio de visitar si decides ir a Galicia. Además, cabe destacar que estas pozas son un sitio 100% natural y se caracterizan por encontrarse entre valles y cuencas fluviales, así como cascadas que descienden de la montaña. Todo un paisaje digno de ver.
Para llegar a estas pozas deberás coger la C-550 (que une A Guarda y Baiona). Cuando llegues a la parroquia de Mougás deberás dirigirte hacia el este, en dirección hacia la Sierra de Groba. Realmente una vez llegados a la parroquia únicamente deberás seguir las señales. Para que te hagas una idea, a unos 2,9 kilómetro encontrarás un desvío a la derecha y una vez cogido deberás seguir las señales hasta que llegues a un área de recreo que se encuentra a un kilómetro más o menos. Eso sí, ten en cuenta que ese último tramo es una pista forestal.
Cuando llegues a las Pozas de Mougás podrás disfrutar de todo un espectáculo natural, de agua totalmente cristalina y de un entrono que te hará perderte. Aunque en la zona existen otras piscinas naturales que no tienen nada que envidiarle, como la que se muestra a continuación.
2. Las Pozas de Loureza
Si quieres visitar las Pozas de Loureza deberás tener en cuenta que se trata de un espacio que se encuentra en mitad de la naturaleza y que no está acondicionado. Es más, deberás llegar a pie a través de un sendero.
Pues bien, estas pozas nacen del río Tamuxe y/o Carballas, que se encuentra en la Serra da Groba, y estos ríos terminan desembocando en el Río Miño y éste, por otro lado, crea pequeñas pozas y saltos de agua que son dignos de ver. Total, que toda esta relación de causa-efecto termina creando un entorno muy natural y paisajístico que deberás visitar obligatoriamente si eres un amante de los sitios con encanto.
Además, a estas pozas se llega de la misma forma que a las pozas de mougás, por la C-550, y ambas son consideradas de las piscinas naturales más bonitas de toda España.