Este verano cumplen 169 años de historia y se celebran en su primer ciclo del 7 al 9 de agosto y posteriormente del 21 al 23. Las fechas atienden al calendario de mareas, ya que los días de carreras tienen que coincidir con una buena bajamar para que los caballos puedan competir en la playa con orilla suficiente.
Un acontecimiento que cada mes de agosto concentra en la ciudad a miles de visitantes que acuden para presenciar gratuitamente en directo las carreras de caballos con el atardecer en Doñana de fondo. Hasta los niños organizan apuestas montando originales casetas sobre la playa.
Durante estos días se celebran 23 carreras de 'purasangres' en este singular hipódromo: la arena mojada cuando el mar se retira entre las playas de Bajo de Guía y Las Piletas.
La mitología cuenta que para descansar, el Dios Febos desenganchaba los caballos de fuego de su carroza al llegar a las costas de Sanlúcar.
Algunos historiadores atribuyen el origen de las carreras a las que realizaban los caballos para acarrear el pescado, una hipótesis que otros descartan porque aquellas eran de resistencia y no de velocidad al estilo inglés.
Lo cierto es que los caballos, la cocina marinera y el disfrute de las tardes de verano junto a la playa en este rincón de Andalucía vienen de antiguo.
Las carreras de caballos se vienen celebrando desde 1845 y en ellas participan los mejores jinetes. Con el tiempo, la competición ha crecido en prestigio y variedad y en las últimas ediciones hay carreras para 'jockeys' (profesionales), 'gentlemen' (aficionados) y amazonas.
En 1981 resurgieron con auge, al refundarse la antigua Sociedad de Caballos de Sanlúcar de Barrameda, que desde entonces se encarga de la organización. Hoy son el acontecimiento deportivo, turístico y social más relevante del verano en el sur de España.
La edición de este año tiene un presupuesto que ronda el medio millón de euros de los que 147.200 estarán destinados a premios.
El vídeo ilustrativo es de 'Andalucía es Turismo'.