Antes de volver a abrir sus puertas, en el teatro se acometieron obras de acondicionamiento y mejora, merced al acuerdo entre la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Jerez para la inclusión del Villamarta en el programa de rehabilitación de teatros de la Comunidad Autónoma.
En abril de 1994 se adjudican las obras, que se ejecutan según el proyecto redactado por los arquitectos Antonio Carvajal, Rafael Otero y José Luis Daroca. Tras la rehabilitación, se reduce el aforo a 1.200 butacas aproximadamente, se divide en dos el anfiteatro y se eliminan los palcos. Además, e intentando conservar su identidad primitiva, se mantienen las plateas, escudos nobiliarios, los lienzos costumbristas y el techo y el arco de la embocadura, debidamente restaurados.
El 21 de noviembre de 1996 se levanta de nuevo el telón del rehabilitado Teatro Villamarta. A esta reapertura asisten los duques de Lugo. Junto a su marido, don Jaime de Marichalar, S.A.R. la Infanta doña Elena de Borbón y Grecia, biznieta del rey que impulsó en 1926 la idea de la construcción del Teatro, Alfonso XIII.
Ambos descubren en el vestí¬bulo del Teatro una placa de mármol que recordará tal fecha. Junto a ellos presidieron el acto el presidente de la Junta de Andalucía, Manuel Chaves, y la primera autoridad municipal, Pedro Pacheco, entre otras personalidades. El concierto inaugural lo brinda el famoso tenor canario Alfredo Kraus, acompañado por la Orquesta Filarmónica de Turingia, dirigida por Rolf Reuter. Desde entonces, el Teatro Villamarta ha venido ofreciendo una programación amplia y de calidad.
Junto a la variada programación de flamenco durante la primavera, con motivo de la celebración del Festival de Jerez, destaca el Otoño Lí¬rico, en el que se programan varios tí¬tulos del repertorio operístico y de zarzuelas, o la incorporación de los llamados Cafés del Teatro. Y lo más destacado sea quizás la primera producción operística en solitario del Teatro Villamarta, que estrena la famosísima ópera de Giusseppe Verdi, La Traviata, en junio de 1998.