El abogado de la escritura sigue con su sueño. Juan Pedro Cosano presentó ayer en la Mezquita del Alcázar, con lleno hasta la bandera, su nueva novela. Tras el éxito alcanzado con El abogado de pobres, el autor jerezano mostró su felicidad por el lanzamiento de Llamé al cielo y no me oyó.
Miriam Galán, representante de Ediciones Martínez Roca en el acto junto a Isabel Blasco, fue la encargada de iniciar la presentación del libro con elogios a la capacidad narrativa de Cosano.
Tras la introducción, el autor fue el que tomó la palabra para recordar a los ausentes y, emocionado, dedicarle el libro a su madre Mercedes, que no faltó al acto y se llevó uno de los aplausos de la tarde.
Cosano confesó que siempre había escrito de forma egoísta, para él y los suyos, pero que con su salto a las grandes plazas de la literatura ha cambiado su grado de responsabilidad. "Antes escribía para que me leyeran mi hermano, mis hijos, mi mujer, pero ahora pienso que me puede leer cualquier persona en cualquier lugar".
Entre anédotas y curiosidades como sus silencios o su voraz escritura, el autor desveló que su idea era que el libro llevase por título El crimen del Hospital de la Sangre, en relación al antiguo hospital que existía en el barrio de Santiago en la calle de la Sangre, actualmente calle Taxdirt.
Cosano, por último, anunció que ya está trabajando, a petición de la editorial, en una nueva novela que estará ambientada en el Jerez bodeguero de los años 30. "Sin Jerez no existirían mis novelas. Jerez es diferente. Este aroma, este sol, esta forma de ser sólo existe en Jerez", declaró el autor.