Trabajo, honradez, sencillez... Es posible

07/07/12 +Jerez +Jerez
No me canso de repetir que solo soy un aficionado que me tomo la libertad de escribir lo que pienso desde la mas profunda subjetividad. Este favor, que me esta envenenando, me obliga a leer lo que profesionales de verdad escriben tanto en artículos de opinión, como en crónicas y críticas de este mundo taurino que tantas glorias nos ha dado como miserias refleja. Entre la exuberancia literaria e indescifrable de algunos y la sencillez y lúcida clarividencia de otros está la comprensión o no del mensaje. El pasado martes día 3 de Julio leí en cofrademanía la carta que Andrés Cañadas dedicaba a su suegro D. Manuel Castaño fallecido el día anterior, en esta carta recordaba la alegría con que D. Manuel compartía con su gente ferias y Nochebuenas y como vivía con nazarena dignidad su vida, y lo escribía desde la naturalidad que la franqueza y resignación cristiana inspiran y sus palabras rezumaban sencillez. Y es la lucidez que la sencillez otorga la que, desde el teclado de Andrés, me hizo pensar que para qué tantos berrinches con los enemigos de la fiesta, para que tensos sofocos con los politicuchos de fácil verborrea y distraída honestidad, para que calentarme con los anti taurinos y su irresponsable objetivo en lugar de vivir con toda intensidad las emociones que la pasión taurina me ofrece.Y para que eso suceda cada profesional debe estar en el sitio que le corresponde; los toreros creando y no negociando, los apoderados tutelando y no usurpando protagonismo ni aglutinando artistas, los empresarios creando riqueza y no monopolizando la fiesta, los políticos luchando desde sus diferentes frentes por los intereses de los españoles, que empiezan por nuestra cultura y la tauromaquia forma parte intrínseca de ella. Trabajamos como burros y rendimos como pencos, nos perdemos en banalidades y por contra nuestro potencial es tremendo. Con lo sencillo que sería si nos dedicásemos a cumplir con nuestro deber con profesionalidad, sencillez, constancia, sin mas objetivo que el que corresponda a nuestras competencias profesionales, cada uno en su parcela, sin picaresca ni pillería, sin complicarnos la vida. Como las palabras de Andrés, directas, profundas, sin artificios, sentidas. Es la única forma de llevar a la fiesta al lugar que le corresponde, de salir de los problemas que nuestro país tiene, de dar un futuro a nuestros hijos y asegurarnos el nuestro.Si, es posible; si, podemos; si, es alcanzable y para ello hace solo falta: trabajo, honestidad, honradez, dedicación, sencillez...Si esto sucediera yo sería el primero en gritar con orgullo y sin necesidad de ganar tres copas de fútbol, ¡¡¡VIVA ESPAÑA!!!Ana, Andrés, con mis respetos y sentido pésame. José J. Duarte
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