El abuelo insistió en que su nieta conociera a Montes, según él, un ciudadano ejemplar.
-Se cocina él solito la comida, y no veas los platos que hace. Vamos ni el Arzak ese. Tienes que conocerlo, Sarita. Además, no creas que es un viva la virgen de esos que van de flor en flor. Es un muchachito formal. Todo el día trabajando. Y lo que más me admira. ¿Sabes que todas las noches se va a la oficina? Sí, sí. Incluso en verano. Ahora que está casi todo el mundo de vacaciones. Me cruzo con él por la calle o por las escaleras y le digo: ¿qué tal, David? Y él me dice: Para la oficina voy .¿A la oficina, a estas horas? Lo sabe er zeñó, me contesta. Un ejemplo a seguir, Sara. Lo que yo te diga.
Yo es que no tengo el facebú ese, o como se llame, pero me dice que ahí pone fotos de su trabajo, de sus largas horas en la oficina. Creo que te convendría un muchacho así, Sara. Además es simpatiquísimo. A veces con eso de que se va al trabajo tan tarde, me dice que tiene que tomar importantes decisiones. Que no sabe si se tomará el cubata con ron o con ginebra. Un encanto, Sarita. Un encanto.