Una sombra nada más

30/05/13 +Jerez Juan Manuel Sainz Peña

A esas horas los distingue siempre, el traje impecable, la corbata de seda, la mirada altiva, que es la que suelen tener los tontos. Entran en el despacho, al poco salen, se fuman un cigarro y apenas le dedican una mirada furtiva. Ignoran su barba revuelta, los ojos cansados y el alma agotada; mucho más su miedo porque una noche entre algún cabrón y le pegue o le meta fuego al cajero donde pasa las noches de invierno.

Es joven, pero los años y la exclusión le han caído encima feroces, como una tormenta inesperada.

Mira a través de las ventanas y reconoce la mesa, aquella que ocupó durante quince años hasta que alguien, hace tanto que ya ni se acuerda, decidió un día que él y veinte más eran un gasto innecesario.

Ahora es una sombra nada más, un espectro, tan irreal y vencido que ni sus antiguos jefes lo reconocen. Y si lo hacen, miran para otro lado, cobardes o acaso abrumados, por el peso salvaje de la indignidad y la vergüenza.

Autor: Juan Manuel Sainz Peña (escritor).

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