Hasta 1986 hubo gente viviendo en las cuevas artificiales de la Sierra de San Cristóbal, que delimita los municipios de El Puerto de Santa María y Jerez. Con piedra de aquellas canteras se edificaron destacadas construcciones, entre ellas la Catedral de Jerez.
Los canteros, lo primero que hacían era fabricar su vivienda para trasladar allí a su familia y luego se dedicaban a extraer piedra.
Como se puede apreciar en este reportaje, las casas-cueva se construían al revés que cualquier casa: de arriba hacia abajo.