No tengo idea exacta de su contenido. Pudiera ser como un Carne cruda a la chilena pero no sé de qué va. Sólo sé que me gustó su título, Inútiles y subversivos, y que me gustó que ese título fuese aparejado a la historia reciente de Federico. Este treintañero jerezano vive en Santiago. Pero no en el barrio donde pudo nacer el flamenco sino en Santiago de Chile. Se exilió de España hace ya tiempo por la dictadura del paro y la crisis, después de doctorarse en Filosofía, y ahora ha saltado a la actualidad al haber logrado el Premio Nacional de Ensayo del país andino. Su tesis sobre el filósofo francés de origen argelino Jacques Derrida, Cantos cabríos. Jacques Derrida, un bestiario filosófico, le ha valido un reconocimiento a miles de kilómetros de distancia de ese país que le invitó a marcharse si quería seguir subsistiendo después de casi año y medio en paro.
Federico, que había obtenido becas de investigación con estancias en Bélgica, Francia y Estados Unidos, se cansó de la falta de oportunidades, del no futuro que han impuesto aquí a la generación de jóvenes mejor formada de la historia. Tanto saber y conocimiento para que sirva para tan poco. Ni beca de investigación, ni profesor de universidad, ni pensar en convocatorias de oposiciones… Hizo las maletas y cruzó el charco en busca de nuevas oportunidades. No fue por movilidad exterior o por vivir una aventura exótica, como han llegado a argumentar nuestros gobernantes para justificar el fenómeno reciente de la emigración masiva, o fuga de cerebros, de jóvenes españoles más que cualificados. Fue por necesidad, fue por agotamiento ante su precariedad creciente. Escribió Derrida que lo relevante en la mentira no es nunca su contenido sino la intencionalidad del que miente. Lo peor no es que hayan parapetado esos exilios forzosos en excusas tan triviales y mentirosas, lo peor es que intenten con esos discursos tan embusteros hacernos creer que nos van a sacar del agujero tal y como están haciéndose las cosas.
Inútiles y subversivos. Recurro una vez más a Google. Así se llama el programa de radio que escucha este joven filósofo en Chile. Al parecer lo hacen unos amigos suyos cada sábado. Y allá que va Federico, que sabe que no es una isla en nuestra España contemporánea. Es una gota de agua en el océano de jóvenes españoles, andaluces y jerezanos desesperados ante la falta de oportunidades y esperanza. Una manga de inútiles y subversivos. Así es como un senador chileno, cuya carrera política arrancó de la mano del régimen de Pinochet, calificó a las movilizaciones estudiantiles que desde 2011 vienen sucediéndose en todo el país latinoamericano en contra de un sistema educativo que se remonta a la aciaga dictadura y que solo ahonda en las desigualdades y en el que solo el 25% de la cobertura es pública. Cuando aquí prácticamente se ha socavado la educación pública en favor de los de siempre, uno no puedo dejar de pensar que si de algo está sobrada esta sociedad es de inútiles y subversivos que viajan en primera, visten caros trajes y van varias veces por semana al hemiciclo. Enhorabuena, en todo caso, a quienes no arruinan nuestros sueños aunque tengamos que ir a buscarlos a miles de kilómetros de distancia. Nos mentirán pero no nos engañarán.