Si sabes esperar, la gente se olvidará de tu cámara y entonces su alma saldrá a la luz. Steve McCurry.
Aunque desconocido por muchos, me especialicé en fotografía de estudio mientras estudiaba en Bristol. Todos conocéis mi trayectoria como fotógrafo de prensa, pero en mi corazón sigo manteniendo (y ejerciendo cuando puedo) un amor incondicional por la fotografía de estudio.
El tener control total sobre la iluminación abre un mundo ilimitado de posibilidades. En el caso del retrato aun más si cabe.
Las imágenes que comparto hoy con vosotros son del excepcional guitarrista flamenco Javier Patino. En el momento de realizar las fotografías, conocía su nombre y su trabajo, pero no había tenido la oportunidad de conocerlo personalmente.
La sesión la realizamos en mi estudio, se presentó guitarra en mano y nervioso. Tras unos minutos de charla congeniamos y comenzamos a tirar fotos. Las primeras, como suelo hacer, fueron de calentamiento. Raramente obtienes buenos resultados en las primeras fotos de retrato en estudio. Cuando el sujeto se relaja y se familiariza con la situación es cuando comienzas a obtener resultados.
En cuestión de minutos, mientras posaba, tocaba su guitarra y se creó un momento mágico en el que las notas se convirtieron en imágenes.
Terminamos una sesión productiva y ambos ganamos un amigo.
Aunque el grueso de su trabajo sea acompañando el baile, Javier es un tocaor excepcional, creativo y sincero en su música. Tiene un disco en el mercado como solista titulado Media Vida, el cual recomiendo fervientemente.
Si quieres conocer su trabajo musical, pincha aquí.
@JaviFergo