La capital del flamenco, el vino y los caballos también tiene entre sus distinciones los títulos de "muy noble y muy leal ciudad" que le fueron concedidos mediante cédula real por el monarca Enrique IV. En estos días se celebran los 550 años de aquel reconocimiento a la ciudad de Jerez.
Fue un 6 de septiembre de 1465 cuando el referido rey de Castilla aprobó tales títulos para Jerez. Cuenta la historia que un año antes, Enrique IV -hermano de Isabel la Católica- estuvo de visita en la ciudad.
Aunque tenía previsto instalarse en el Alcázar, tuvo que cambiar sus planes por el mal estado en el que se encontraba uno de los monumentos históricos de la ciudad.
Curiosamente, otro Enrique IV -en este caso el británico- tiene un vínculo especial con Jerez por la pieza homónima en la que William Shakespeare realizó una de las mejores promociones que se le han podido hacer nunca a los caldos de la ciudad.
"Si yo tuviera mil hijos, el primer principio humano que les enseñaría sería el de abjurar de las bebidas flojas y entregarse al jerez", escribió el dramaturgo inglés en la segunda parte de su obra Enrique IV.