¿Qué hubiera pasado si la lesión de Souza esta tarde hubiera sido de otra índole? ¿Si hubiera tenido que ser atendido urgentemente? La culpa después será del Ayuntamiento, del Xerez DFC, del Kolectivo Sur o del primero que pase por la esquina; pero la irresponsabilidad de Ricardo García es tanta que cada jornada pone en riesgo hasta la salud de sus propios jugadores.
Cuando Souza se lesionó a mediados de la primera mitad, el centrocampista malagueño tuvo que ser retirado por sus propios compañeros. No había ni camilla. Ricardo ya vendió casi todo el material médico del que disponía el club y no está por la labor de pagar la pequeña aportación para que Cruz Roja esté en La Granja.
El futbolista tuvo que ser trasladado en un coche particular para recibir atención hospitalaria. Lamentable que por las miserías de una persona se ponga en riesgo la salud de jugadores de fútbol.
Ya podría haber comprado el ex presidente del Industrial una camilla con los seis mil euros que recibió del traspaso de Iván Aguilar, o con los 60 mil euros del aval que están dando vueltas o bien podría decirle a Franja Sport que es más necesario y urgente contar con material médico que con camisetas para el año que viene.